martes, 10 de febrero de 2009
vendido
Armé una especie de minidocumental sobre un viejo medio loco, pero realmente no sé en que terminara eso y armé también un vídeo para la empresa de mi viejo, osea armé más de uno. Y cuando digo la empresa de mi viejo no me refiero a una empresa que gané plata o sea productiva, si no que a la manera en que mi viejo se gana su vida haciendo paseos y actividades medias hippies.
Ese video si lo puedo mostrar, he hecho otros con fotos y canciones, pero ¿realmente hay alguien a quien le interese ver collages fotograficos con una cancioncita de fondo por internet?
Este es el video, por supuesto que no compré los derechos de ninguna de las canciones, pero como no era para mí, ni tampoco me pagaron y realmente no me importa mucho, creo que no habrá problemas hasta que la gente de algún sello vea eso y los moderadores de youtube tengan que poner el video en mute, en ese momento si aún es importante tener el video en linea, seguramente cambiare la música por otra que no tenga dueños
miércoles, 17 de septiembre de 2008
Carta al clinic
Aquí está disponible la entrevista:
http://www.theclinic.cl/2008/09/14/huidobro-edwards-bello-y-matta-no-pasarian-el-examen-de-admision-en-el-colegio-cumbres/
y aquí mi carta
Señor Director.
En estos momentos tengo entre mis manos la edición del 11 de septiembre y no puedo hacer otra cosa que indignarme por la cantidad de páginas que se le dan al saco de huevas de Jocelyn-Holt.
Yo no soy historiador, no soy estudiante de historia; soy un simple (y desempleado) pela gatos, un ciudadano de a pie que le gusta leer todo lo que se le cruce por delante siendo mis textos favoritos aquellos de historia y política. Justamente uno de esos textos fue la historia de chile por la cual entrevistan a Jocelyn Holt (la primera parte 1 en realidad). Un texto intragable, tiene una redacción que más que libro lo hace parecer panfleto evangélico, tiene un desorden crónico que me recuerda bastante a los reportajes de Alfredo Lamadrid en Mega, mezclando películas gringas de los años 30 con historias arqueológicas reales. Sin darle profundidad ni a la interpretación sociológica que se podría sacar de la película ni a la interpretación que se le podría sacar a los datos de la excavación. A demás habrá que explicarle al señor, que Chile queda en el continente sudamericano, no en Europa y que entre Francia e Italia está Suiza y no Santiago. No sé como este señor hará sus estudios ni de donde sacará sus datos, pero los resultados que he visto en sus libros, sumado a las entrevistas que le he leído me hacen llegar a una sola conclusión. Este historiador no ve lo que investiga, no piensa lo que dice, no sabe donde está parado y menos va a saber para donde va la micro.
Desde que he me cruzado con sus interpretaciones “históricas” me he encontrado con una defensa sistemática a los dueño de fundo de antaño, a los que los describe como muy superiores a los actuales. Cuando todo chileno sin apellido rimbombante sabe que esos tipos eran unos hijos de puta que te trataban como si fueras mercancía que les perteneciera. Habla del trato de los esclavos cuando los mismos gringos que tenían la mala cueva de pasearse por estos lares decían que los peones eran tratados peores que esclavos. Esos hijos de puta consideraban al peonaje como perros y el señor Jocelyn-Holt dice que eran “dignos” no como ahora. Cuando en realidad los huevones siempre nos han tratado como sus empleadillos que si no le llevan el favor tienen que ser castigados. Es cosa de leer nuestra constitución, y la constitución anterior y todas las que le preceden hasta llegar a Portales y de ahí se puede seguir hacia atrás para encontrar los sistemas de repartición de la tierra que habían en España (y no en Italia como cree nuestro perdido personaje).
Por favor como asiduo lector de su pasquín y como amante de la historia le pido que no entreviste más a esa clase de huevones. Por ultimo copie un pedazo de la historia de chile de la wikipedia donde encontrara más y mejores datos, a demás donde se evitará la lata de verle las opiniones a pito de nada que saca de repente Jocelyn Holt. Al que sin embargo debo reconocer que hace UNA cosa bien. ¡Posar para la foto!
Supongo que esta carta cabría mejor en la desaparecida sección “Piteate un libro” pero ya que no está, no queda otra que mandarla al diario.
Sinceramente
lunes, 25 de agosto de 2008
El Juego
El nanometraje hecho hace siglos para el concurso del metro, por supuesto no gané, pero lo hecho hecho está y no veo por qué debe mantenerse escondido por ahí
No es que ahora habrá más gente viéndolo, solo tendrá un link más
viernes, 1 de agosto de 2008
Piano Man
Los amigos se están yendo, los tiempos han cambiado, las conversaciones son escasas, pero aún escucho la maldita canción. Una y otra vez, en todas sus versiones. El coñismo de Ana Belen no me molesta y Billy Joel me permite practicar mi pobre engrish. Todos se alejan y ya no me queda más que sentarme estúpidamente con una sonrisa en la cara y con la risa a flor de piel, esperando no sentirme tan solo, con la esperanza de ver llegar al hombre del piano.
Ana Belen...
Y Billy Joel que no me deja postearlo directamente así que dejo el link
http://es.youtube.com/watch?v=BCyKcwvV5gE
domingo, 20 de julio de 2008
Trato de escribir, pero no siempre resulta
Este es uno de los dos textos que mande a un concurso, ya lo había publicado en otro blog, pero ahora está reescrito y corregido. Quizás algún día me quite ese sabor adolescente de la boca y haga algo normal, aunque probablemente termine sobreviviendo de vendedor en algún local de poca monta.
¡Partieron! Aún no son las 6 de la tarde y la noche ya comienza a olerse en el aire, es una carrera contra el destino y el aburrimiento, la gente comienza a salir de las oficinas, universidades y colegios, las últimas responsabilidades ya están por terminar, y solo se piensa en el san y maldito viernes.
6:20 PM los últimos tramites por terminar, un chao por responsabilidad, nos vemos el lunes ¿y si no nos vemos más? ¡Filo! nunca me caíste bien tampoco. Es la última oportunidad para preguntarse por el sentido de la vida. Es momento de la ducha, de la ropa limpia y del peinado a estrenar.
Estamos en la primera curva y ya está comenzando la hora del show y de los saludos, primero se parte por buscar local y comienzan los timbrazos desesperados al celular. ¿Brasil? No, mucha gente. ¿Plaza Ñuñoa? No, muy caro. ¿Suecia? No, muy flaite, quizás por Santa Isabel salga algo. Busquemos una picada por ahí no más mejor. Pareciera que toda la ciudad está en lo mismo y nunca se termina por encontrar el lugar adecuado, siempre hay un pero, con la música, con el ambiente o con el espacio, la búsqueda de local ya parece cruzada por el santo grial, de barrio en barrio y de bar en bar.
Por fin nos instalamos en un sucucho, comienzan a llegar los que uno no esperaba que llegaran, los amigos, los enemigos, los conocidos y los demás, si total la noche da para mucho más que eso. Uno comienza a entrar en confianza y se relaja en cierta medida, se saca la chaqueta y con ella salta la plata para la primera corrida; la fiel, universal y buena cerveza comienza a llegar a la mesa. Las charlas comienzan; al principio son sobre la nada misma, pero después uno se relaja de verdad, y habla de la vida y de la no vida, de los planes y las desilusiones, de los futuros planes y de las futuras desilusiones, ya á estas alturas del partido la noche alcanza las 12 pasadas.
La noche va por los palos y los primeros comienzan a irse, las discusiones se extienden desde cine y música, pasando por amores, hasta llegar a corrientes de filosofía. Los responsables se van para trabajar al otro día, para hacer las compras de la casa o simplemente porque deben irse. Realmente no importa lo que hagan, nada importa mucho realmente. Las despedidas correspondientes y el grupo se achica. Ahora hablemos de fútbol, política y religión todo al mismo tiempo, total somos los que somos y estamos los que estamos.
Después de muchas otras cervezas y conversaciones, comienzan a aparecer los amores de la noche, aquellos que no pasaran de ésta noche o de éste punto, ya poco nos queda por hacer para capear ésta soledad del ser humano, las cervezas siguen corriendo, de pronto Iron Maiden, interrumpe la escena, el bar comienza a cantar y a gritar “Run to the Hills, run for your life”, de ahí viene Topo Gigo recordándonos que a la camita debemos ir. El bar se cierra y calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
Ya en la recta final un último abrazo, un último apretón de manos o último beso, ya son las 5 de la mañana, uno camina hacia
Eso sería, aunque sé que no tengo muchos lectores, de hecho creo que nadie me lee, si alguien se llegase a cruzar por aquí me gustaría saber su opinión y si vale la pena que siga tratando de dármelas de literato.
jueves, 17 de julio de 2008
You do Not talk about the fight club
Todo comenzó hace ya varios meses cuando un grupo de amigos se inscribieron en clases de kung-fu en Peñalolen. Después de harto rato me metí yo. Claramente quede hecho añicos al principio, no podía subir una escalera sin que me doliera todo el cuerpo, ahora disfruto apretando las manchas moradas que tengo en los brazos de tantas patadas que ataje.
No es precisamente el templo wu tang de el tigre y el dragón pero es un gimnasio chico, piola y en un barrio peludo. Cosa de practicar artes marciales en todo momento. No sé que más decir, me gustan los moretones, me quedan bien, combinan con mi cara de gorila.
jueves, 31 de enero de 2008
¡Nunca seré Musculoso!

No se bien como explicar esto. Pero como un aspirante a Tyler Durden cualquiera la importancia que le doy a la apariciencia es algo subterfugiada (palbra con copyright, no me la copien). Osea abiertamente desprecio los canones de belleza convencionales y personalmente busco o trato de formar una alternativa a ellos. Pero sigo estando inmerso en la cultura sudamericana-occidental. Osea hay canones de los cuales no puedo desaserme uno de ellos es el de tratar de ser un brad pitt cvualquiera. Osea no cualquier brad pitt, brad pitt en el club de la pelea. eso implica un par de moretones, muchas sicatrices (por ese lado estoy salvado) y por supuesto ser un flaco y musculoso que critica a aquellos que alaban ser flacos y musculosos o una especie de musculoso renegado.
Profundisare en que es lo que ser un musculoso renegado: Un musculoso renegado es la antitesis de aquel que hace pesas, va al gimnasio, se acuesta temprano y lleva una dieta sana, como lo hace brad pitt, el de verdad no el personaje. El musculoso renegado al contrario, lleva una videa agetreada, con pocas horas de sueño, con una pesima alimentacion y sin una diciplina militar esclavizada en busca de un cuerpo perfecto algo así como wolverine. El renegado se gana su cuerpo perfecto pateando traseros, y si hace algun deporte es porque no pretende utilizar el transporte publico, porque escapa de la ley o simplemente porque se está preparando para patear traseros. Enrealidad no es masa muscular lo que tiene el musculoso renegado, sino que una simple falta de grasa.
Ahora, porque yo nunca sere musculoso. Simplemente porque no pretendo ser un huevon que va al gimnasio y hace deportes de por si y porque pretendiendo ser un musculoso renegado no peleo contra la autoridad a un nivel que no sea el intelectual, no pateo traseros y no me entreno para hacerlo (aunque hay unas clases de kung-fu que me tienen tentado). En realidad mi trabajo es bastante fisico, me levanto temprano y ordeno y limpio cosas y estoy un buen rato moviendome de un lado para otro, ordenando una bodega, levantando cosas y haciendo hartas cosas, las suficientes para gastar hartas calorias en eso y desarrollar fisico con eso. Pero aparte de eso mi estilo de vida (del cual me siento orgulloso) conlleva comer como cerdo, tomar como condenado (de hecho, se me acaba de terminar mi cerveza, una pena pero es gratis asi que habran otras), llevo uno horario de dormir desordenado, aunque estoy al píe del cañon en el momento en que debo estarlo, es más yo velo para que mientras que haya un equilibrio ciosntante, mientras más mis deberes me obligan a llevar una vida sana, más me esfuerzo fuera de la pega por quedar para la cagada. Y aunque a veces salgo a hacer ejercicio, no es como para llegar a desarrollar un fisico, sino que simplemente para divertirme y pensar mejor.
En realidad lo unico que lamento es que los tatuajes no se ven tan bien en mi como se verian en mi version de musculoso renegado. Pero no todo es como en la tele.
Ademas que los musculosos traen otro estigma sobre su espalda o si no preguntenle a estos tipos
ps: a todo esto... es hueveo
martes, 8 de enero de 2008
The John Cusack Generation

Hace ya varios días que he estado pensando en un concepto nuevo. En lo que pretendía llamar la John Cussack Generation. Una acida critica social a nosotros a los que tenemos 20 y moco, a los que crecimos viendo peliculas de John Cussack, que nos sentimos estupidamente identificados con él en Alta Fidelidad, porque nos comportabamos de esa manera en nuestros primeros enamoramientos. A aquellos que despertamos en parte la conciencia social, no porque el mundo a nuestro alrededor lo decía, si no porque Brad Pitt nos señalaba lo asqueroso que era la sociedad de consumo y ademas como plus, podíamos ver a Ed Norton sacandose la mierda solo. Era un criticia a todos los que fuimos pillados por El Eterno Resplandor de una Mente Sin Recuerdos en el momento en que nos enfretabamos con nuestras primeras penas de amor serías. A aquellos que disfrutamos de Matrix o de ¿Quien Quiere Ser John Malkovich? cuando comenzamos a tener nuestras primeras dudas folosficas sobre la humanidad, a todos los que se obsesionaron con los libros de Hesse, creyendo ver en esos personajes confundidos y angustiados un reflejo de la humanidad en vez de ver un reflejo de la propía angustia adolecente que nos embargaba en esa epoca.
Pero mientras caminaba por las calles, me di cuenta que no era verdad, que no es una entera generación, que no es siquiera un grupo de gente, que enrealidad soy yo. Soy yo el que tiene que pensar como si fuera el personbaje de alguna novela o pelicula para poder sentirse vivo. Soy yo aquel que hace chistes sobre que mi vida se parece a una mezcla entre una comedia romantica de John Cussack y una pelicula de Lynch. Soy yo el que se enamoro por ultima vez de Liz Norton, una inglesa descrita magistralmente en una novela de Bolaños y antes de eso fue de de Jeanne un personaje interpretado magiustralmente por Marie Du Bled en Ultranova. Y anterior a eso fue otro personaje, nadie real, tengo que remontarme un par de años para encontrarme con una mujer de verdad una con senos y piernas de verdad, una la cual se le pueda hacer el amor de una manera no platonica. Y de ahí comienzo a ver las
cosas, comienzo a recordar que lloré más con peliculas y libros que con mis propias desgracias aun recuerdo la posa de lagrimas que deje cuando termine de leer "The Last Castle". Quizas ahi llore porque leí la muerte del Quijote, de Robin Hood, de Ivanhoe y de tantos otros personajes sobre los que había leído en mi infancia, pero esta vez no era la muerte en el libro, era cuando ya no quedaba más fantasia y ellos decidian morir para que otras historis se salvaran. Recuerdo como llore esa noche. Pero no recuerdo bien la ultima vez que llore por que yo me sintiera así. Recuerdo haber usado dialogos de peliculas o de libros para poder consolar a alguien. Pero no recuerdo mis palabras propias de consuelo.No se por qué necesito ser embargado por emociones externas, creadas poor otros para poder realmente sentir las mías, por qué tengo que estar mirando una pareja peliar en la pantalla por tonteras para recordar mis peleas por tonteras. Tengo que estar imaginando mi vida como una pelicula o una Novela para sentir que realmente vale la pena, para sentir que realmente es una historia digna de contar, de ser contada como un drama angustiante y pasional como La ciencia del Sueño (claro que yo he hecho cosas mas estupidas que solo emborracharme porque una mina no me pesca) o que sea contada como una ligera y romantica comedia al Estilo Serendipity. Realmente no se si es bueno o es malo. Supongo que estoy exagerando la situación para poder explicarla. Pero realmente creo que Ahora soy parte de la generción John Cusack